
Tres mujeres son el núcleo del séquito de la escritora María Dueñas. Desde la izquierda, Isabel Santos, responsable de comunicación de la editorial Temas de Hoy; Lola Gulias, agente de Antonia Kerrigan, y Raquel Gisbert, su editora.
María Dueñas aparece en el estudio con tres hojas. Como si se tratara del esqueleto de una trama de la que no quiere dejarse nada por contar, en ellas hay descrito punto por punto el trabajo de cada una de las personas que la acompañan y anécdotas que les unen desde hace unos cinco años, momento en el que la escritora aparcó su trabajo en la universidad para darle una oportunidad a su literatura. Las tres forman parte de un equipo que le ha enseñado a María Dueñas los entresijos del mundo editorial que hasta entonces desconocía por completo. En esas hojas revela que Lola Gulias fue su primer contacto literario, y que, gracias a ella y a Antonia Kerrigan, "el manuscrito de El tiempo entre costuras llegó a la editorial Temas de Hoy cuando ninguna imaginaba su destino". De Raquel Gisbert, con quien, además del mismo sentido del humor, comparte la carrera de Filología Inglesa, recuerda la primera vez que hablaron por teléfono para confirmar la publicación de la primera novela. "Estaba en la calle y llovía a mares, así que opté por refugiarme en un cajero automático. Hablamos durante más de una hora, y desde entonces esa es la duración media de nuestras conversaciones". Una complicidad que también comparte con Isabel Santos. Gracias a sus viajes por España para promocionar sus libros -hoy está ya encerrada trabajando en el tercero- y horas de conversación, Dueñas se entiende con su "resolutiva" directora de comunicación con una mirada, asegura. "Si hubiera sido por María, nos habríamos juntado 20 personas en la fotografía", lanza Santos. Los apuntes de la escritora dan fe. Entre ellos destacan nombres con mayúsculas junto a un "por favor, mencionar". Así deja patente que también son parte fundamental de su equipo Víctor Hurtado, Hilde Gersen, Tonya Gates, Belén López Celada y Ruth González.
Gisbert lleva vestido de seda y cuero de Sportmax, y Gulias, un vestido geométrico de Adolfo Domínguez. Santos y Dueñas llevan su propio vestuario.
- Foto:JAMES RAJOTTE