Maria Dueñas

EE.UU ya se fija en 'El tiempo entre costuras' para adaptarla 25 octubre

La prensa estadounidense se hace eco del arrollador éxito de 'The time in between' y se pregunta si es material para su propia versión.

El éxito de audiencia de El tiempo entre costuras no solo llamó la atención de los medios españoles sino que en Estados Unidos siguen muy de cerca la ficción de Antena 3.

El portal Deadline dedica una pieza a analizar la serie protagonizada por Adriana Ugarte, preguntándose si España ha encontrado su propio Downton Abbey y destacando la alta calidad y coste de la producción.

El citado medio también recoge declaraciones de Ruth Martínez, responsable de compras y ventas de Boomerang TV, que ‘vende' su producción como "uno de los productos más ambiciosos de la televisión en los últimos años". Asegura que varios países europeos se han interesado por El tiempo entre costuras y ya les han llegado las primeras ofertas a pesar de que los compradores aún no habían disfrutado del capítulo completo.

Al igual que Los misterios de Laura, la serie podría saltar a Estados Unidos "debido a las audiencias cosechadas en España, la popularidad del libro y el gusto por los dramas históricos."

 

Noticia publicada en: VerTele.com
Dieter Brandau entrevista a María Dueñas 25 octubre

María Dueñas, autora de El tiempo entre costuras, ha confesado este miércoles en Es la tarde de Dieter estar "muy contenta" con el resultado de la adaptación televisiva de su novela y ha expresado que "lo había visto antes" y pese a ello le "siguió encantando".

La escritora ha manifestado que no se ha implicado "demasiado" en la serie, pues reconoce que "es un mundo ajeno al suyo", simplemente ha supervisado los guiones, gracias a que "la productora, Boomerang, y Antena3 han tenido la generosidad de contar conmigo en todo momento". También ha expresado que han "remado todos en la misma dirección, "hacia un producto de la mayor calidad posible". El resto de cuestiones como el casting, las localizaciones "es mérito de los productores y de la cadena".

Respecto a los rumores del traslado de la novela a Hollywood, lo ha catalogado como "demasiado precipitado", y ha dicho que no sabe de dónde ha salido la noticia de hacer un "remake americano" pero que "ojalá sea así", aunque hasta donde ella sabe "no hay nada cerrado de momento". En relación a ello ha anunciado que lo que sí había era "una intención de compra de la serie", por parte de otros países.

Respecto a los posibles planes de futuro ha confesado que no sabe "qué va a pasar de aquí en adelante, todavía quedan 10 episodios del El tiempo entre Costuras y vamos a ver lo que pasa con lo siguiente".

Para finalizar, María ha dicho que "es muy gratificante la cantidad de lectores y espectadores que hay". Su obra supera el millón de ejemplares vendidos y además ya han publicado una versión nueva de bolsillo, que según ha comentado "va muy bien".

Noticia publicada en: EsRadio
'El tiempo entre costuras' arrasa en su estreno en Antena 3 22 octubre

El tiempo entre costuras llegó y arrasó. Después de casi dos años de finalizar su rodaje, Antena 3 ha logrado crear un acontecimiento social con el estreno de su ficción basada en el libro homónimo de María Dueñas. Resultado: 25,5% de cuota de pantalla y 5.018.000 de espectadores, frente a Isabel (mínimo, 14.8% y 3.023.000) y La Voz (20.2% y 3.591.000). Un triunfo para cadena y productora, Boomerang, en una noche muy competitiva.

La serie gustó. Y mucho. Incluso a la mismísima autora de la novela. No obstante, en el primer episodio vimos una adaptación bastante fiel de la historia de Sira Quiroga en el best seller. De hecho, fue tan fidedigna, que el desarrollo de la trama fue lento en comparación con los habituales ritmos, obsesionados con la velocidad, que se acostumbran en nuestra pequeña pantalla actual.

Esta vez, la cadena no ha necesitado ‘meter' prisa al arranque de la historia para evitar que el espectador toque el mando a distancia. Y es que, en El tiempo entre costuras, se ha primado crear un detallista clímax envolvente. De esta forma, dibujando con tranquilidad a los personajes, la producción emociona con más fuerza al público. Una meta que se ha alcanzado a través de cinco pilares del éxito:

- Realización. El tiempo entre costuras recupera la estética de las grandes series de nuestra televisión. La fotografía y la realización juegan a crear luminosas imágenes de postal. Sin miedo a los sutiles movimientos de cámara que hacen más atractivo el encuadre y que tanto escasean en nuestras series, debido a las prisas con las que se ruedan. No ha sido el caso de esta ficción, donde la historia literaria se convierte en una experiencia visual para el espectador.

- La puesta en escena. La serie se ha grabado en 100 localizaciones de España, Marruecos y Portugal. Entre protagonistas, secundarios y episódicos,  han trabajado 135 actores y más de 2.500 figurantes. 254 decorados se construyeron para adaptar los espacios naturales a la época. La gran inversión económica de la producción consigue un despliegue que se nota y que empatiza con la curiosidad del espectador.

- La ensoñación en otros tiempos. En estos años de aburrida crisis, este tipo de ficciones-vintage alcanzan una de las máximas de la televisión: hacernos imaginar. Las audiencias mayoritarias siempre agradecen poder fantasear con otras mágicas épocas, que no hemos vivido pero que muchos soñaron vivir, aunque sean reinventadas en cartón-piedra. El tiempo entre costuras en una buena válvula de escape hacia la evasión de la emoción que producen tiempos más ingenuos, en los que hasta conspiración parecía más romántica.

- La actriz. Presente en casi todas las secuencias, Adriana Ugarte (La Señora, Niños Robados) derrocha naturalidad frente a la cámara e, incluso, se come a su coprotagonista, Rubén Cortada que da vida, con una chirriante voz doblada, al magnético Ramiro. Ugarte interpreta a Sira Quiroga en su punto exacto: de personalidad y, también, de complicidad con la audiencia femenina que empatiza con los sentimientos de la protagonista.

- El amor... y el desamor. El tiempo entre costuras no es una ficción para todos los públicos. De hecho, sintoniza más con un público más femenino. Y esto no es malo. Al contrario, sólo se trata de una importante característica más de una sosegada historia, que logra enganchar gracias al equilibrio entre la aspiracional búsqueda de la felicidad a través del amor más romántico, que se frustra, con otro tipo de romanticismo: el de las turbias tramas de suspense, espías, soledad y supervivencia en el desasosiego.

Noticia publicada en: LaInformación.com